Como Productor Visual, mi responsabilidad fue actuar como el brazo ejecutor del cliente en Europa, gestionando el proyecto de principio a fin (localización, casting, dirección y postproducción). Rodar entre piezas de anticuario exige precisión y un esquema de iluminación y cámara muy ágil. Capturamos la calidez y las texturas del entorno real para, posteriormente en la sala de edición, envolver el metraje en un potente ecosistema de motion graphics. Esta combinación transformó un rodaje sencillo en una pieza publicitaria de altísimo impacto visual.
Operar en una localización real y delicada (una tienda llena de antigüedades) utilizando un equipo técnico ligero para no invadir el espacio ni poner en riesgo piezas de alto valor.
Comunicar la autoridad y la tradición necesarias para atraer a coleccionistas de arte, pero inyectando una estética visual muy moderna y atractiva, propia de un lanzamiento contemporáneo.
Coordinar una producción a distancia, garantizando al cliente uruguayo la tranquilidad absoluta de que su visión estratégica se estaba ejecutando a la perfección en Madrid sin necesidad de supervisión presencial.
Posicionar a esta nueva plataforma de subastas como un espacio de confianza, sofisticado y atractivo para el mercado internacional de curiosidades.
Crear una narrativa visual híbrida, donde la actuación natural (live-action) de la actriz dialogara de forma fluida con una capa compleja de animaciones y grafismos.
Optimizar la jornada de rodaje en exteriores para poder volcar el peso técnico en la fase de postproducción, donde residía el verdadero empaque gráfico de la campaña.




Entregamos un spot fresco, sofisticado y con un ritmo visual magnético. Logramos el contraste perfecto: el peso histórico de las antigüedades y la luz cinematográfica, empujados por el dinamismo de los motion graphics y la frescura de nuestra protagonista. Para el cliente en Uruguay, este proyecto fue la validación definitiva de que contar con un Productor Visual en el terreno significa recibir un producto de lanzamiento premium, sin excusas geográficas, sin fricciones logísticas y con el máximo retorno visual.