(Descrición)
Para el lanzamiento del sencillo «S.O.S.» de la banda Candy66, no queríamos limitarnos al formato clásico de videoclip o a un visualizer estático. El reto era construir una pieza híbrida que tradujera visualmente la asfixia y el aislamiento que provocan las redes sociales. Fusionando una cinematografía urbana de ritmo constante con la integración de tipografía 3D y motion graphics, creamos un ecosistema visual donde el entorno real y el bombardeo digital colisionan, reflejando a la perfección el peso del mensaje de la banda.

He trabajado con Candy66 y la productora Tireless Films para asumir la Dirección Visual y la Cinematografía del sencillo S.O.S. Nuestro enfoque fue conceptualizar un visualizer dinámico con alma de cortometraje. A través de un plano de seguimiento (tracking shot) ininterrumpido en pleno centro urbano, y apoyándonos en técnicas de larga exposición para difuminar a la multitud, construimos una metáfora directa sobre la pérdida de contacto con la realidad en la era del «oro social».
Ejecutar un rodaje técnico complejo en una calle abarrotada, aislando a la protagonista mediante el control del movimiento y la velocidad de obturación para generar esa sensación de soledad en la multitud.
Integrar motion graphics y tipografías volumétricas en 3D de forma orgánica dentro del metraje real, logrando que los elementos digitales interactuaran con el espacio físico y el avance de la actriz.
Transmitir la energía pesada y contundente de una banda de rock/metal sin recurrir al recurso fácil de mostrar a los músicos tocando sus instrumentos.
Desarrollar una identidad visual híbrida que elevara el lanzamiento del sencillo, posicionando a la banda con una estética moderna, reflexiva y de vanguardia.
Transformar la letra de la canción en un elemento visual y tangible que asfixiara literalmente a la protagonista en la pantalla.
Demostrar cómo una dirección de arte precisa y un concepto fuerte pueden convertir un visualizer en una pieza central de la campaña de comunicación de la banda.
Entregamos una pieza audiovisual hipnótica y conceptualmente muy sólida. La integración fluida entre la cinematografía cruda de la calle y el diseño tipográfico 3D superó con creces el concepto tradicional de visualizer. El proyecto no solo dotó al sencillo de una profundidad estética impecable, sino que conectó de manera profunda con la audiencia, revalorizando el peso del mensaje de la banda y demostrando el poder de un ecosistema visual bien orquestado.